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Portada de El primer aullido de Momo

Una historia de Tortuguero

El primer aullido de Momo

Momo es el más pequeño de la tropa, y la mañana de su primer aullido descubre que su cola es una quinta mano y que su voz puede cruzar el caño.

Edad
4-8
Páginas
6
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Página 1 — Antes del sol

El bosque todavía estaba oscuro cuando Momo abrió los ojos. Arriba, la copa de los árboles era un enredo de ramas negras, y abajo, el caño era una cinta plateada entre los árboles. Su mamá respiraba despacito a su lado, con la cola enrollada en la rama como un signo de pregunta. Momo era el más pequeño de la tropa, y había estado esperando toda la noche para oír lo que venía después.

Página 2 — La alarma del amanecer

El papá de Momo se estiró, tomó aire profundo, y soltó un sonido que llenó toda la selva. Aaauuuhh-rrrooohh. Rodó por encima del caño, por encima de los ceibos, hasta la siguiente tropa a tres kilómetros de distancia. Los monos congos son el animal terrestre más ruidoso de las Américas — tienen un hueso hueco en la garganta, llamado hioides, que convierte un cuerpo pequeño en una voz gigante. Momo abrió la boca y lo intentó. Salió un chillido pequeñito.

Página 3 — Una visita con pico

Un tucán pico iris aterrizó en la rama a su lado, con el pico amarillo y verde inclinado. “Buen intento, pequeñín”, dijo el tucán, lanzando un higo al aire y atrapándolo. “Mi voz suena como una rana resfriada. La tuya un día va a sonar como un trueno.” Momo se rió, lo que salió otra vez como un chillido. El tucán le dejó el higo a los pies y siguió volando.

Página 4 — El hueco grande

El papá de Momo llamó desde un árbol al otro lado de un hueco ancho y vacío. La tropa se estaba moviendo — los monos congos viven toda su vida en la copa de los árboles y casi nunca bajan al suelo. Momo avanzó por su rama hasta que la rama empezó a doblarse debajo de él. La siguiente rama estaba demasiado lejos para sus brazos. El caño brillaba muy, muy abajo.

Página 5 — La quinta mano

Momo se detuvo y se acordó de algo que le había enseñado su mamá. Desenrolló la cola — larga y fuerte, con un parche pelado en la parte de abajo que agarraba como una mano. La envolvió fuerte alrededor de la rama de atrás. Después estiró los brazos lo más lejos que pudo, y sus dedos encontraron la siguiente rama. Los monos congos tienen una cola que funciona como una quinta mano, con una huella en la parte de abajo tan única como tu propia huella digital.

Página 6 — Una voz propia

Momo se acomodó al lado de su mamá en lo alto del guarumo, y ella le pasó una hoja tierna para masticar. Los monos congos comen casi solo hojas, y por eso duermen más de la mitad del día — las hojas son buena comida, pero comida lenta. El sol ya estaba arriba, tibio sobre su espalda. Tomó aire profundo y probó su aullido una vez más, y esta vez salió un poquito más fuerte, un poquito más redondo, un trueno chiquito muy suyo. En algún lugar al otro lado del caño, un mono congo joven que nunca había conocido le contestó. ¿Qué dirías vos, si tu voz pudiera viajar tres kilómetros?